Un taccuino para la cocina

Paso gran parte de mi tiempo en la cocina. Me imagino que tú también, al igual que la mayoría de la gente. No en vano le llaman "el corazón de la casa", aunque yo la llamaría mi lugar de meditación cuando las voces queridas están en otro ambiente y la mía en silencio, sólo disfrutando de lo que sea que esté haciendo en ese momento, en un espacio tan cálido. Ya sea tomando un café, armando un ramo de flores, escribiendo o preparando una ensalada, es el lugar en el que siempre me siento en casa, cómoda y a mis anchas. Es versátil e inspirador. El lugar donde también se cuecen las ideas.

Este fin de semana hice un taccuino para la cocina. Para anotar recetas, usarlo como memo, tomar esas notas rápidas cuando estamos al teléfono o registrar una idea antes de que se nos olvide. Lo hice pensando en la cocina, para la cocina y para que esté siempre a mano.

¿Qué más lindo que el diseño de los antiguos linos franceses? Creo que no hay nada que defina mejor un textil de cocina que las adorables y simples rayitas en rojo o en azul. Intemporales, siempre vigentes y entrañables. Me encantó hacerlo. Sobre todo, me encanta la fuente de inspiración.

Para esta Navidad, pondré algunos bajo el Árbol. Me gusta la idea de que en otras cocinas haya un detalle práctico hecho con el mismo amor que cuando preparo una comida.