Romance con el invierno

El sentido de la vida está en vivirla tal como se nos presenta. No sé dónde leí esta frase pero sé que me encanta y siempre la tengo presente. Hace frío y es coherente ya que estamos a fines de  junio, pero mi romance con el invierno es eterno como un diamante y mi energía se dispara a pesar de una sensación térmica polar.

En nuestro país, se goza de las cuatro estaciones bien marcadas. No sería justo atribuirle todos los males al invierno,  compararlo con el verano y verlo como un castigo de ráfagas heladas a resistir durante tres meses para poder retomar nuestra vida en setiembre. Un período sólo de gripes, mocos e infelicidad. No. Y no.

El invierno es una delicia llena de beneficios. Es más tiempo en casa, de reflexiones más profundas, de pleno desarrollo en nuestros objetivos, de niños en escuelas y jóvenes capacitándose. De cocina más nutritiva, aromas más intensos, de abrigos y ambientes recogidos. Y de texturas que son un regalo visual como las pilas de leña y fuegos ardiendo en casa.

Solo la idea de estar frente a una estufa, en buena compañía, con un buen vino y chocolates, nos hace sentir que el frío tiene una mística especial. ¿A que sí?  Y solo es un detalle de lo que nos ofrece el invierno. Hay un sinfín de oportunidades para disfrutarlo a full. Y un sinfín de situaciones para expresar gratitud aun con guantes y bufandas.

Yo agradezco siempre tener esas ganas inmensas de sentarme a mi mesa de dibujo, con mis lápices y papeles, mi fuego prendido, un café recién hecho y horas por delante para hacer lo que me encanta. Por estar inspirada y a gusto en mi entorno.

En estos días estoy trabajando en dos paletas y tres ideas que quiero compartir. 

La primera idea se trata de un nuevo taccuino inspirado en Matilda, la pug adorable que ves en las fotos. Toda una musa. Es la perrita de Natalie, la directora de Styleismo (te sugiero una visita a su página para ver cosas divinas). Las anécdotas de "Mati" son tan simpáticas que una mañana me senté en mi mesa de trabajo y me sorprendí dibujándola. Puro amor.

La otra idea  es continuar con los diseños de "gift toppers" que cada día me gustan más. Un manojo de flores, ramas y hojas de papel como detalle final de un lindo paquete de regalo.

Si recibes un regalo de mi parte, seguro que estas flores estarán incluídas. Ya sabes mi lema, un regalo siempre es un acto de amor, así que su presentación también debe ser tan linda como el sentimiento.

Por último, la de convertir en patrón este diseño de flores. Por cierto, muy femenino e ideal para editar hojas de regalo. Muero de ganas de repetir la experiencia de "Bao Bab" e imprimir el kit de tags y hojas lindas. 

Puedes ver más fotos en mi galería de "estaciones" con el nombre de historias de invierno (pincha AQUI) para sonreír con Matilda y reírte un poco del frío.

Un cálido abrazo para todos,

Patricia