Una fiesta con look bohemio

Hace un par de días fue el cumpleaños de mi hija y, salvo por una vez, todas sus fiestas han sido en casa. Es algo que nos encanta, porque el clima nos permite festejar en el jardín y lo convertimos en un lugar mágico por unas horas. Lleno de lucecitas, antorchas y una decoración tan linda, que nunca queremos que la noche termine.

El rincón decorado que ves en las fotos ( en el que nos queremos quedar a vivir y no desarmarlo al otro día) es el porche de mi casa. Un lugar amplio y abierto al jardín. Perfecto para las veinte chicas, amigas de María, y perfecto para disfrutar estos últimos días de verano.

¿Te cuento el secreto creativo que aplico?

Simplemente atreverte, utilizar tus propios recursos y no limitarte cuando surjan las ideas. Si las ideas llegan, es porque hay un lugar perfecto para ellas.

En este caso, bajé de la buhardilla una alfombra en desuso, aunque en buen estado, cubrí el piso del porche y puse almohadones de todos los tamaños, en todos los rincones. Puedo asegurarte que las chicas estaban felices, a sus anchas y en una gran plataforma mullida y sin formalidades.

Para darle clima, recreé una tienda girly y bohemia, con guirnaldas de banderines hechas de retazos de tela florales al estilo Laura Ashley y nuestros foulards más coloridos. Iluminé este popurrí de transparencias, texturas y diseños con guías navideñas que colgaban desde el centro hacia los cuatro lados del porche. Y coloqué además, en un sector estratégico, una guía adorable de luces con pequeños globos en beige, blanco y tostados.

Basé la iluminación en estas guías y en una buena cantidad de velas quemadores esparcidas por todos lados. En faroles, frascos de forma linda y vasos de colores. El secreto es que sean muchas. Por último, las antorchas de aceite situadas en las columnas completaron la magia, sin que fuera necesario prender una sola lamparita eléctrica.

Todo lo que compré para decorar fue un gran ramo de flores naturales, las preferidas de María y de colores vibrantes, además de unas hojas de papel de seda para hacer unas flores pom pom y darle más color a todo el conjunto. ( AQUÍ tienes el tutorial, son muy fáciles de hacer y quedan divinas)

Las rosas japonesas en violeta quedaron de maravilla en botellitas individuales de Smirnoff, alineadas en una mesa auxiliar con aire oriental. Todos los demás detalles fueron inspirados por el mismo ambiente a medida que lo iba creando. Detalles como bandejas de cobre, algún candelabro y los ramilletes de servilletas envueltas como bouquets.

Este es mi gran secreto decorativo. Saber combinar los elementos que tengo en casa y atreverme a hacer lo que me viene a la mente.

El resultado siempre será cálido, personal y súper festivo. Como lo merece todo cumpleaños feliz. (Quiero repetirlo mil y una veces más).