Un ramo de flores en espiral

Mientras sacaba las fotos de estas imágenes pensaba que las flores, además del poder de transformar tu ambiente o sensibilizarte  también son expresiones perfectas de armonía y propósito.

Brotan de la manera más natural, se desarrollan y llegan a su esplendor. 

No se preguntan si una orquídea es más elegante que una margarita o si valdrá  la pena ser una gerbera para asegurarse una vida un poco más larga que un jazmín.

Simplemente son.

Se permiten vivir su naturaleza más pura y de la forma más generosa además de inspiradora. Son cientos o miles los que crearon y siguen creando patrones y obras destacadas de acuerdo a sus formas. Sin contar que son una fuente exquisita de recursos en terapias naturales para restablecer el equilibrio y el bienestar y el ingrediente estrella en perfumería y romance.

Sí que son generosas.

Basta llevarte un ramo a casa para sentirte bien y armonizar tu espacio. Esencia, color, belleza y frescura. 

Después de armar estos dos ramos de flores, uno en la cocina y el más lindo en la biblioteca de mi hija María, fui por mi cámara para registrarlos. Primero, porque al fin logré hacer un ramo en espiral y merecía mi foto trofeo (gracias a Rosa Valls ) . Segundo, porque las flores frescas siempre inspiran y me encanta seguir teniéndolas en mi carpeta virtual cuando cumplieron su ciclo. Siempre vuelvo a recogerlas para una nueva idea.

La técnica en espiral es un método de ir colocando los tallos siempre en una misma dirección y en espiral. Te permite un ramo redondeado, aireado y súper cálido. Si tienes ganas de intentar el tuyo, en el video más abajo, Rosa Valls  te lo explica paso a paso y muy claro. Vas a sentirte casi, casi una profesional.